A mediados del 2003 empecé a escribir aquel diario, nuestro idilio, tus ocurrencias y mis desvíos. No se si te conté que cuidaba como niño a un juguete nuevo, esas letras que de una forma u otra me unian a ti. Hasta que una horrible decisión de borrarlas de un disco duro para evitar problemas mayores me hizo perder lo que en años había estado construyendo.
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El ciclo vuelve a empezar, vuelven tus llamadas esporádicas y tus "Te amo" en madrugada. Vuelve la sabia risa del que se embriaga de besos en plena tarde, cuando más se te desea. Ahora que estoy sola en un rincón de este teatro, me involucro en los personajes de aquella obra inconclusa... vuelvo a ser la misma, la protagonista. Y es que si tuviera mis papeles haría comparación entre lo que pasa hoy y lo que pasó hace más de tres años.
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Dices que has cambiado, que ya no te enloqueces por mis labios, lo dices para confundir lo que veo a flor de piel, tu voz suena aún más enamorada...
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Pero sé que es sólo eso... otro engaño.
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El ciclo también para mi es el mismo, comencé a mentir a una pareja a la que amo (SI, LO AMO)... y quieres volver a destruir mi vida, mi estabilidad... pero preparo herramientas, planifico batallas... porque esta vez, no lo lograrás...
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Y sí... le daré un hijo cuando me lo pida, algo que no te mereces tú... porque eres sólo eso, una simple mentira... y un futuro engaño.